Yemen: Por tierras de la Reina de Saba - El Coleccionista de Desiertos
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Yemen: Por tierras de la Reina de Saba

Hoy os voy a hablar de un viaje a través del tiempo que hice hace algunos años, porque no quería yo que pasara otro año más sin hablaros de aquella historia basada, como viene siendo habitual en mi, en hechos reales. Y ademas, así le recuerdo a Justi, un amigo que se encuentra en reparación de chapa y pintura, que muy pronto estaremos haciendo un viaje africano. Inshaalá.

Recuerdo aquella noche, la última tras varios meses por aquellas tierras. Estábamos en Beirut, intentando sumergirnos en una copa de balón, que a veces es la mejor medicina para un viejo corazón que está confundido y no sabe si morirse de la pena por la despedida de los amigos que deja allí o reventar de alegría pensando en que por fín vuelve a casa con la familia.

También recuerdo el lugar, acabábamos de salir de mi bar favorito, el Pacifico, en Monot Street y comenzamos la procesión de garito en garito, en búsqueda de uno que se adaptara lo mejor posible a nuestro refinado gusto. En fin, cualquier cosa era buena con tal de que no nos hicieran bailar el dabke, ese baile tradicional libanés con notorias influencias de hip hop, imposible de bailar, y que yo bailo con el mismo salero que bordaría las sevillanas un noruego recién aterrizado desde Trondheim en la Feria.

Pues en esas estábamos, de despedida, con el perraje, recordando las noches en el Dana con el ‟núcleo duro” y aquellas batallitas típicas de soldados rotos y estropeados, cuando a Justi, porque seguro que fue a él, que estas ideas no pueden ser mías, se le ocurrió decir aquello de: No hay h… de irnos a Yemen¡¡ y para qué queremos mas…

De lo que vino después sólo recuerdo que, tras golpearme repetidas veces el pecho a modo de juramento y apurar la copa de un trago, nos montamos en aquél viejo Delorean del 66, que casualmente nos habían dejado los de Regreso al Futuro, y la máquina del tiempo nos teletrasnportó a la ciudad de Sanaa, siglo XIII d. C.

Aparecer de noche en Sanaa, sin alojamiento y con un dolor de cabeza enorme (que digo yo que sería por los ‟ges» sufridos al atravesar la barrera espaciotemporal…) tiene su punto de arrepentimiento. Tras muchas vueltas, conseguimos encontrar un hotel, que, por el irresistible precio de un dólar al día ( y que conste que para los servicios que daba nos pareció un pelín caro) nos dio alojamiento. Y digo alojamiento, que no reposo, pues unas inquietantes manchas en las sábanas invitaban a dormir con un ojo abierto. Extrañamente, las escaleras y el pasillo estaban llenas de gente durmiendo, como si hubiera caído una bomba del sueño y los residentes no hubieran tenido tiempo de llegar a las habitaciones. Que misterio escondería éste hotel…?

Pero amanecer en la ciudad habitada mas antigua del mundo, con los muecines de mas de 100 mezquitas llamando a la oración de la mañana, asomarse a la ventana y ver esto, es uno de esos momentos que no se pueden olvidar.

Esto es Sanaa, la ciudad que hace 2500 años fundó Sem el hijo de Noé, Sanaa, cuna del Islam, o Sanaa la Venecia de polvo, (como la rebautizaria muy acertadamente Alberto Moravia), en fin, una maravilla. La capital mas bonita del mundo, sin exagerar, aunque creo que eso ya lo he dicho de mas sitios…

Y allí estaba yo, cumpliendo otro de mis sueños, aunque no sé porque también tenia metido en la cabeza llegar a Adén, y la isla de Socotra, siguiendo las huellas de Rimbaud, pero eso tuve que dejarlo para otra ocasión, porque me pillaban un poquito a desmano.

Por cierto, que alucino que a pesar de los años que han pasado desde que estuve en Sanaa, me mantengo igualito que entonces, parece que la foto fuera tomada ayer mismo, isn’t it? Va a parecer que he hecho un pacto con el diablo, lo sé.

Da la impresión de que la ciudad se ha mantenido como yo, inquebrantable por el paso del tiempo, y cuando paseas por sus calles piensas que  en cualquier momento, a la vuelta de la esquina te puedes dar de bruces con la Reina de Saba paseando de la mano del Rey Salomón.

Como decía antes, la ciudad es cuna del Islam, pues su gran mezquita fue construida en vida del Profeta. Y alguna otra herencia tendrán de otras religiones anteriores, porque cuando en 1997 llegó a Marte la sonda Pathfinder, dos hombres, pasados de qat imagino, denunciaron a la NASA ante un tribunal de Sanaa, por haber entrado en Marte ilegalmente, ya que, según ellos, el planeta era herencia de sus antepasados.

Hablando de Marte, allí también quiso llegar un profesor de primaria de Zambia que se autonombró director de la “agencia espacial de Zambia”, y que en 1964 proyectó enviar a este planeta una docena de hombres, con una chica de 17 años (pobre…), dos gatos (aquí me he perdido, para que serían…) y un misionero para tratar de convertir a los marcianos del lugar. La idea era lanzar el cohete con una catapulta desde el estadio de Lusaka y la financiación pensaba obtenerla de la UNESCO a quien pidió unos milloncejos de nada…Pero bueno, de Zambia ya escribiré otro día, tiempo al tiempo. (sigo dándole vueltas al tema de los gatos)

Allí, los hombres, desde su mas tierna infancia, visten esta daga o Jambija al cinto, un arma ornamental con la que lo mismo se hacen una limpieza de uñas como que se despachan al vecino por un problema con el qat, esa planta alucinógena que mantienen en la boca durante horas y que día tras día, a la hora de la sobremesa paraliza Yemen. La sobremesa es un acto social importantísimo, en ella se tratan todos los asuntos del día, algunas veces se arreglan asuntos locales y otras, pues se habla de Marte…

Se consume tanto qat que apenas queda en el país. Los caminos hacia las ciudades de Al Husn y Al Khutayb, antes atravesaban enormes plantaciones de qat pero ya son historia. Ahora se trae de Kenia y Somalia, o de donde sea necesario, porque nunca puede faltar. Esta planta hace que por unas horas se olviden de todos los problemas que les afectan a diario. Estoy pensando en traerlo por aquí, aunque yo ya lo he probado y a mi apenas me afecta.

Cada rincón de Yemen esconde una sorpresa y yo os voy a dejar con una de ellas. En la aldea de Hababa, localicé esta moto, y por mas vueltas que le he dado, todavía no estoy muy seguro de si me encontraba ante el prototipo original de aquella famosa Derbi Coyote, o ante la moto del mismísimo Chewaka, el de la guerra de las Galaxias.

Y aqui me despido. Fue un viaje corto, intenso, irrepetible, como esta entrada. Espero que este país os haya gustado tanto como a mí. Os deseo que paséis una feliz Navidad y que el año que viene nos permita a todos seguir recorriendo mundos y cumpliendo sueños, sea cuales sean.

Y si no se cumplen, no os preocupeis, siempre nos quedará el qat…

14 Comments
  • maria
    Publicado a las 20:08h, 23 diciembre Responder

    Precioso lugar, Carlos! Desborda completamente la imaginación….y sin necesidad de qat, jajajaja. Bien que estés de vuelta!!. Besos!

    • undiaenlavidadecuchara
      Publicado a las 21:39h, 23 diciembre Responder

      Gracias Teresa, me alegro mucho que te haya gustado la entrada, yo también estaba echando de menos escribir un poco.

  • Gonzalo
    Publicado a las 09:44h, 24 diciembre Responder

    Muy chulo. La moto es una réplica de la de Tito, aunque le falta algún detallín sin importancia.
    Felices Fiestas.
    Gonzalo

    • undiaenlavidadecuchara
      Publicado a las 21:22h, 25 diciembre Responder

      Feliz Navidad Gonzalo, tu sigue haciéndome propaganda por ahí. Es verdad, ya me había olvidado de la moto de Tito, tengo que decirle que me la reenvíe ( a mi solo) para que la guarde en mi colección de fotos de motos curiosas. Un fuerte abrazo.

  • Alfonso
    Publicado a las 16:44h, 25 diciembre Responder

    Soy un abonado a sus relatos de viajes y le admiro. Estuve en Yemen en 2003 y quedé impactado por muchísimas cosas. Fue un viaje a la Edad Media trufado con una arquitectura singular, el kat y su ceremonial diario, la tranquilidad con que viven o mejor malviven, la simpatía de la gente,,, en fin un país absolutamente singular que explica muchas cosas y da que pensar.
    Gracias por sus relatos

    • undiaenlavidadecuchara
      Publicado a las 21:32h, 25 diciembre Responder

      Hola Alfonso, muchas gracias a ti por los apoyos morales. Hacia tiempo que no te veja por aquí por el blog…

  • lurdes
    Publicado a las 10:03h, 05 enero Responder

    Me encantan los reportajes en los que sacas gente. No es que lo de los paisajes esté mal, (que tienes unas fotos preciosas), pero cuando yo viajaba aprendía todo a través de las personas que vivían en los sitios y hacían mis viajes inolvidadbles. Además indica que no estabas sólo por los desiertos, como en otros lugares. Bueno que me ha encantado Yemen. Feliz año primito.

  • Maite Esteve Santos
    Publicado a las 22:42h, 13 julio Responder

    Qué espectacular!…tus relatos y fotografías me trasladan y me hacen soñar! Todo está vivo y hasta los aromas inundan mi pituitaria!

    • undiaenlavidadecuchara
      Publicado a las 17:27h, 14 julio Responder

      Muchas gracias Maite, pues nada en septiembre tendras mas relatos mios, porque he vuelto a Africa y tengo muchas ganas de volver a escribir

  • lurdes
    Publicado a las 16:33h, 17 julio Responder

    Pues yo este chat ya lo he visto hace tiempo. ¡¡O a lo mejor lo he soñado!!!

  • lurdes
    Publicado a las 16:34h, 17 julio Responder

    ves…. el 5 de enero te hice un comentario sobre él ………. ¿qué pasa primo, se te acaban las ideas?

    • undiaenlavidadecuchara
      Publicado a las 23:46h, 17 julio Responder

      Que va, que alguien ha descubierto hace poco mi marvellous entrada sobre el Yemen y me ha hecho un comentario, y por eso te llega. Pero no te preocupes, que en septiembre mi blog regresa a África para que podáis disfrutar junto a mí de mis desventuras, reales y de rabiosa actualidad, donde a través de mi fácil prosa os invitaré a acompañarme a sitios inimaginables, etc etc, zzzzz… Y empezaré con un lugar que sé que os va a sorprender a todos, y hasta aquí puedo leer…

  • Mauricio
    Publicado a las 15:01h, 07 octubre Responder

    Me encantaron tus fotos. Predico el cristianismo por Internet a la gente de Yemen, y realmente me cuesta muchísimo entender su forma de vida. Con este post me has ayudado bastante. Un abrazo!

  • Mauricio
    Publicado a las 15:02h, 07 octubre Responder

    Me encantaron tus fotos. Predico el cristianismo por Internet a la gente de Yemen, y realmente me cuesta muchísimo entender su forma de vida. Con este post me has ayudado bastante. Un abrazo! .

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